OTOÑO E INTEGRACIÓN

Llegó el equinoccio de otoño. Los días y las noches tienen la misma duración, la luz y la oscuridad están en equilibrio, se dejan sentir proporcionadas. La temperatura va enfriando el ambiente y vuelven las lluvias.

 

 

 

La naturaleza se viste de colores más

 

grises y amarronados. Los pájaros van

 

enlenteciendo sus cantos, y las aves

 

migradoras vuelan a otras latitudes.

Durante el transcurso de los meses venideros, octubre, noviembre y diciembre, la temperatura se vuelve cada vez más fría y el sol se muestra más lejano, los días se van haciendo cada vez más cortos y las noches más largas. Es la época en que gradualmente, vamos estando expuestos a menos horas de luz solar.

 

 

Este acontecimiento es fundamental

para nuestro bienestar, pues cada

organismo necesita recibir un tanto

de luz solar, para que el cerebro

realice las funciones de síntesis

que le mantienen en armonía; y

que las funciones fisiológicas

mantengan la autonomía que

les es natural.

 

Para paliar esta carencia solar, podemos contribuir de forma voluntaria, exponiendo al sol manos, brazos, piernas y cara durante paseos tranquilos, tomando baños de luz diurna, manteniendo los niveles de vitaminas y oligoelementos en proporción a nuestras necesidades particulares y reduciendo el nivel de actividad externa.

Este es el momento de consolidar y sostener con firmeza aquellos asuntos de nuestro interés, dejando de lado los proyectos terminados e iniciando disciplinas nuevas que nos ayuden a aumentar la estabilidad y la tranquilidad. Además de orientarnos con decisión hacia un trabajo productivo de autorreflexión. Como ocurre en la vegetación, también nosotros crecemos en nuestras raíces.

Recordemos que para nutrirnos, en esta estación la naturaleza nos ofrece alimentos tales como: uvas, caquis, chirimoyas, calabazas, boniatos, batatas, castañas, granadas y variedades de coles, digestivos y saludables. Además, contribuyen de forma excelente a la desintoxicación de pulmones e intestino grueso, el ajo, la cebolla cocinada, el limón y el aceite de oliva virgen de primera presión en frío.

Según la medicina china es la época de mantener la salud armonizando la fuerza de los pulmones y del intestino grueso. La dieta adecuada para cada persona ayudará de manera esencial a evitar los catarros y los estreñimientos, y la práctica de ejercicios respiratorios favorecerá la flexibilidad.

 

El sentido asociado es el olfato y su receptor la nariz. El sonido el llanto, el sabor el picante y el color el blanco. Importante revisar las emociones de preocupación, dolor y pena que se mantienen durante un tiempo prolongado.

Estamos en el punto del ciclo del año en que conviene equilibrar las actividades dirigidas hacia fuera y las dirigidas hacia adentro. La realización diaria de una disciplina de atención interior para la actividad mental calmada, permitirá el desarrollo de las ideas, la escritura y el habla.

 

Todo nos indica que, orientar la atención para centrar nuestra percepción hacia el interior   es la actitud adecuada; y que a esto nos ayuda experimentar la riqueza del influjo del otoño.

 

 

Cae la lluvia,

 

tonalidades  ocre.

 

Oí el otoño.